MARRAKESH.- Al menos 15 personas, entre ellas 10 extranjeros, murieron ayer por la explosión de una bomba en un concurrido café de la zona turística marroquí de Marrakesh, en un ataque que lleva la marca de militantes islamistas.

La explosión se produjo en un café con vistas a la plaza Yamaa el Fnaa, un punto habitualmente lleno de turistas extranjeros y vendedores locales. Un fotógrafo de Reuters vio cómo equipos de rescate sacaban cadáveres desmembrados de entre los restos del café Argana.

El canal de televisión estatal 2M indicó que entre los 15 muertos había seis franceses, cinco marroquíes y cuatro extranjeros cuya nacionalidad no mencionó.

Oficialmente se habla de un atentado, el primero desde los ataques suicidas de 2003 en Casablanca. El rey Mohammed prometió reformar la Constitución para aplacar las protestas locales inspiradas en otros países árabes. (Reuters)